Uno de los temas más importantes de la actualidad es el conflicto bélico creado por la invasión rusa de Ucrania. Esto está afecta a múltiples sectores de la economía europea, y uno de los más gravemente afectados es el sector automovilístico europeo. El conflicto ha provocado que muchas marcas decidan suspender la comercialización de sus vehículos en el país ruso. Todo ello producido como consecuencia de las sanciones económicas que han sido impuestas por parte de los países occidentales. Por otro lado, la producción misma de coches, ya sea en Rusia, Ucrania o los países cercanos a la guerra, se está viendo gravemente afectada por problemas de aprovisionamiento.

La importancia de Rusia

Hablar de Rusia es hacerlo del segundo mercado automovilístico en Europa sólo detrás de Alemania y el octavo a nivel mundial en cuanto a volumen, con unas ventas anuales que superan los 1,6 millones de vehículos.  Por su parte, Ucrania es un mercado pequeño que ronda las 100.000 unidades anuales. Ambos países se están viendo afectados en este sentido. Ucrania por razones obvias al ser el escenario del conflicto, y Rusia como daño colateral por la falta de componentes y sanciones internacionales.

A día de hoy ya hay una gran cantidad de marcas que han anunciado que por el momento no van a operar más en Rusia. Marcas que van desde el lujo de Porsche, Aston Martin o Bentley, pasando por Volvo, Honda, Jaguar o Ford.

¿Qué pasará en el sector de la automoción?

Tanto como Rusia como Ucrania son exportadores de materias prima clave para la industria del automóvil. Rusia, por su parte, es un importante proveedor de acero y aluminio, además de ser uno de los principales productores de paladio del mundo. El paladio es un raro metal que se emplea en la producción de catalizadores y semiconductores. Asimismo, el enorme país soviético produce importantes cantidades de litio y níquel, componentes imprescindibles en la producción de baterías para coches eléctricos.

En cuanto a Ucrania, produce entre el 80 y el 90% del gas neón que se usa para la fabricación de semiconductores. Su no disponibilidad de una producción continuada de dicho gas provocará un problema extra para la producción de estos componentes que ya estaba afectando a la industria a nivel mundial en los últimos años. Si antes de la guerra la solución no se preveía hasta 2023, este plazo ahora vuelve a ser una incógnita.

Las consecuencias de la crisis

Son muchas las consecuencias económicas que está provocando a guerra, una de las más inmediatas está siendo el hundimiento de los mercados de Rusia y Ucrania. En éste último, el mercado está obviamente paralizado mientras que en Rusia las ventas están sufriendo una caída en picado, debido a las dificultades para realizar pagos y recibir importaciones desde terceros países.

Algunos expertos señalan que las marcas chinas pueden ser las grandes beneficiarias por esta situación. El mercado automovilístico ruso está muy segmentado en dos tipologías de vehículos, los de gama alta (premium y de lujo), los cuales cuentan con una presencia muy importante de marcas extranjeras y que está cayendo por completo, y los baratos, que tienen una cuota de mercado que puede ser dominada por las marcas chinas, tomando el relevo occidental.

El conflicto está causando mucho sufrimiento a todos los niveles, y desde todas partes se espera una pronta solución para beneficio de todos. Aunque España no participe directamente en la guerra puede sufrir sus efectos de forma indirecta. Si tienes un coche que necesita cualquier tipo de mantenimiento o reparación no dudes en visitar nuestro taller, donde te atenderemos a ti y a tu coche de forma totalmente personalizada.